El Sector de la administración de Justicia de CCOO reclama una justicia cercana, especializada y con perspectiva de género este 8 de marzo
En este 8 de marzo reivindicamos el poder transformador de las mujeres trabajadoras y denunciamos los retrocesos que amenazan la igualdad real en el ámbito judicial. Tal como afirma nuestro manifiesto confederal, “los derechos de las mujeres no tienen fronteras y no son negociables”, y desde el sindicalismo feminista seguimos defendiendo cada día ese poder que construye, protege y transforma
Las mujeres de la Administración de Justicia sostenemos servicios esenciales, atendemos a la ciudadanía, acompañamos a víctimas y garantizamos derechos fundamentales. Lo hacemos con profesionalidad y compromiso, pero también en un contexto cada vez más hostil, marcado por reformas que alejan la justicia de las mujeres y debilitan la respuesta institucional frente a las violencias machistas
Una justicia que se aleja del territorio y de las víctimas
La comarcalización y la extensión territorial de la jurisdicción de las Secciones de Violencia sobre la Mujer impuesta tanto por el Ministerio de Justicia como por las comunidades autónomas con transferencias en justicia, con el apoyo del CGPJ, obligan a que muchas víctimas tengan que desplazarse decenas o incluso centenares de kilómetros para ser atendidas, especialmente en zonas rurales y mal comunicadas. Tal como ya alertamos, “la justicia deja de estar a pie de territorio y se convierte en un servicio más distante”, lo que puede desincentivar la denuncia y aumentar la sensación de desprotección
En otros casos, se recurrirá a la videoconferencia, perdiéndose la cercanía y la inmediación que son esenciales en los procedimientos de violencia machista
Más jueces, juezas y fiscales, pero sin personal que sostenga el servicio
La creación de nuevas plazas judiciales y fiscales en las Secciones de Violencia sobre la Mujer, además de escasa y realizada en muchos casos a costa de la supresión de plazas de Instrucción (esto es, la supuesta mayor protección de las víctimas de Violencia sobre la Mujer ha ido se ha pagado a costa de las víctimas de otro tipo de delitos) no ha venido acompañada del refuerzo imprescindible del personal funcionario especializado. Este personal es quien atiende directamente a las víctimas, informa de sus derechos, tramita órdenes de protección y recoge declaraciones, y sin su refuerzo la sobrecarga seguirá siendo insostenible. La consecuencia es clara: peor atención, más retrasos y un deterioro del servicio público que afecta directamente a las mujeres
Desaparición de la especialización: un retroceso inaceptable
La implantación de los nuevos Tribunales de Instancia ha supuesto la desaparición de la especialización en violencia sobre la mujer en muchos partidos judiciales. La dilución de estos asuntos en servicios comunes que tramitan desde desahucios hasta robos implica una pérdida de sensibilidad, de especialización, de eficacia y de protección para las mujeres que acuden al sistema judicial buscando amparo
Por ello, en este 8M, CCOO volvemos a reclamar medidas concretas que garanticen una justicia accesible, eficaz y comprometida con la igualdad
Exigimos equipos especializados en violencia sobre la mujer en todos los Tribunales de Instancia, con el refuerzo urgente de plantillas y reconocimiento profesional del personal que atiende estos procedimientos
Exigimos a la Administración que, de una vez por todas, disponga de planes de igualdad efectivos y medidas reales contra el acoso sexual y por razón de sexo. Debe garantizarse, sin dejar cabida a la discrecionalidad de las administraciones competentes, la percepción de las retribuciones por las guardias no realizadas por las mujeres que se encuentren de baja o licencia relacionadas con el embarazo, el parto o la maternidad, y debe garantizarse, asimismo, la paridad en la provisión de puestos de trabajo de libre designación, especialmente los de las carreras judicial y fiscal y también en los puestos de dirección y jefatura del resto de cuerpos funcionariales de la Admón. de Justicia
Exigimos una organización social de los cuidados que deje de recaer mayoritariamente sobre las mujeres, así como políticas públicas que garanticen igualdad efectiva, protección real y una justicia cercana
Denunciamos, por último, la desprotección inaceptable que supone que en una gran cantidad de sedes judiciales no existan espacios físicos diferenciados entre las víctimas de violencia sobre la mujer y sus agresores
Sin igualdad no hay justicia, y sin justicia no hay democracia
Este 8 de marzo tomamos las calles y los centros de trabajo para recordar que la justicia también es un espacio que nos pertenece a las mujeres. Seguiremos defendiendo una Administración de Justicia con perspectiva de género, especializada y cercana, capaz de garantizar protección real y derechos efectivos a todas las mujeres
